Guerras Carlistas

Cruentas batallas fueron las protagonistas de las guerras carlistasEn octubre de 1830, nació Isabel de Borbón. Unos meses antes del parto el rey Fernando VII, previsor de la posibilidad que su desendencia se tratara de una niña, aprobó la Pragmática Sanción, esta abolía la Ley Sálica de 1713 que excluía del trono a las mujeres. Carlos Mª Isidro de Borbón, hermano del rey, se vio sin posibilidades de tomar el trono a la muerte de su hermano, pero no aceptó los derechos de su sobrina recien nacida.
Inmediatamente después de conocerse la muerte de Fernando VII, en septiembre de 1833, los seguidores de Carlos, llamados carlistas, se sublevan e inician levantamientos armados a favor del pretendiente sin derechos. Comienzan las guerras Carlistas, una larga guerra civil que iba a durar siete años. Este conflicto sucesorio dividío política y socialmente al país.Seguir leyendo...
La primera guerra carlista (1833-1839) fue muy cruenta y en ella destacó el general carlista Tomás de Zumalakarregi (1788-1835). En 1837 la «expedición real» de don Carlos llegó hasta las cercanías de Madrid y avanzó por Andalucía, pero no tuvo ningún resultado práctico.
Tras la muerte de Zumalacárregui, el general Cabrera (1806-1877) dirigió a los carlistas en el Maestrazgo. La paz se alcanzó en el Convenio de Vergara, firmado entre Espartero y el carlista Rafael Maroto (1783-1847).
La segunda guerra carlista comenzó en 1847 con la sublevación de los campesinos catalanes, organizados en guerrillas por Cabrera. La guerra terminó en 1849 con la concesión de una amnistía, aunque algunas partidas carlistas continuaron luchando hasta 1860.
En el bando seguidor de Isabel II se encontraban las altas jerarquías del ejército, la Iglesia y el estado. Se unieron los liberales, que vieron en la defensa de los derechos de la niña Isabel la posibilidad del triunfo de sus ideas.
Los carlista opuestos a la renovada revolución liberal eran grupos compuestos por pequeños nobles rurales, parte del bajo clero y muchos campesinos de ciertas zonas del país influenciados por sus párrocos y para los que el liberalismo suponía un aumento de impuestos.
La guerra tuvo dos grandes personajes a ambos lados: Por los carlista Zumalacárregui, muerto en Bilbao en 1835, y por los defenseres del liberalismo al lider liberal Espartero.
El carlismo, tuvo fuerte influencia en Navarra, País Vasco, zona al norte del Ebro, y el Maestrazgo (Castellón). El carlismo llevaba el lema “Dios, Patria, Fueros, Rey”. Y sus principales elementos político eran:
Defensa de la monarquía absoluta.
Inmovilismo. Oposición radical a las reformas liberales.
Tradicionalismo católico y defensa de los intereses de la Iglesia.
Defensa de los fueros vasco-navarros, que estaban amenazados por las reformas igualitarias y centralistas de los liberales:
Instituciones propias de autogobierno y justicia.
Exenciones fiscales.
Exenciones de quintas.
Las derrotas carlistas fueron continuas y Don Carlos Mª Isidro de Borbon termina huyendo a Francia.